Un trabajo con sonido electrónico que esconde tintes ochenteros en el que la Mother Monster reencarna a la versión romana de Afrodita.
Con melena rubio platino y rodeada de un contexto olímpico, podemos ver su lado más sensual acompañada de su sello personal lleno de excentricidades y de personajes como Jesús, Gandhi o el fallecido Rey del Pop, Michael Jackson.
En definitiva, Gaga siempre sorprende y sabe mantener su sonido fresco. El conjunto funciona y muy bien.